Servicio · Contratos corporativos
Un contrato que no te protege es
papel con tu firma.
La mayoría de contratos empresariales están redactados para cumplir un trámite, no para proteger a quien los firma. Cuando surge un conflicto, la diferencia se nota.
El problema real
Un contrato solo importa cuando algo sale mal
El problema con los contratos genéricos no se nota mientras todo va bien. Se nota el día que un cliente no paga, un proveedor no cumple o un socio reclama algo que nunca acordaron por escrito.
Para ese momento, el contrato ya está firmado. Lo único que puedes hacer es leer lo que dice y esperar que diga algo útil. Si usaste una plantilla de internet, probablemente no dice nada que te proteja de verdad.
«Un contrato bien redactado no evita que los conflictos existan. Evita que los conflictos se conviertan en litigios costosos.»
— Fabio Henríquez, Consultor Jurídico Corporativo
Errores que cuestan caro
Tipos de contrato
Los contratos que toda empresa necesita tener bien redactados
Cada tipo protege un área distinta del negocio. Las cláusulas que incluye determinan si realmente te protegen o no.
Contrato con clientes
- Alcance del servicio
- Condiciones de pago
- Limitación de responsabilidad
Contrato con proveedores
- Garantías de calidad
- Penalidades por incumplimiento
- Condiciones de entrega
NDA — Confidencialidad
- Definición de información confidencial
- Obligaciones del receptor
- Consecuencias de divulgación
Contrato de alianza o joint venture
- Aportes de cada parte
- Distribución de utilidades
- Gobierno del proyecto
Licencias de software o propiedad intelectual
- Alcance de la licencia
- Propiedad intelectual
- Restricciones de uso
Contratos internacionales
- Ley aplicable
- Jurisdicción y arbitramento
- Idioma oficial del contrato
Lo que incluye este servicio
Del borrador al contrato que realmente te protege
No plantillas. No documentos genéricos. Contratos diseñados para la realidad de tu negocio.
Entendemos cómo funciona tu negocio, qué relaciones comerciales tienes y cuáles son los puntos de mayor riesgo en cada una.
Cada contrato se redacta para tu caso específico. No adaptamos plantillas — construimos el documento desde la realidad de tu operación.
Si ya tienes contratos firmados o en uso, los revisamos para identificar vacíos, cláusulas problemáticas y riesgos que no habías visto.
Si la contraparte propone cambios o envía su propio modelo, te acompaño en la negociación para que no cedas lo que no debes ceder.
¿Recibes contratos de tu cliente o proveedor para firmar?
Antes de firmar cualquier contrato que no redactaste tú, vale la pena que alguien lo revise. Lo que parece estándar muchas veces no lo es — y lo que no está escrito, no existe.
Cómo trabajamos
De la necesidad al contrato firmado
Un proceso ágil diseñado para no frenar tu operación.
Diagnóstico
Conversación para entender el negocio, la relación comercial que hay que documentar y qué necesita proteger cada parte.
Borrador del contrato
3–7 días hábiles
Revisión y ajustes
Incorporamos tus comentarios y ajustamos el documento. Si hay negociación con la contraparte, te acompañamos en ese proceso.
1–3 rondas de revisión
Versión final lista para firmar
Entregamos el contrato en su versión definitiva, con las formalidades necesarias según el tipo de documento y la relación comercial
Listo para usar